~ Conversación telefónica ~
- Sophie?
- Hola Drew! - Gritó feliz.
- Hola - Dije yo bastante feliz también, contagiado por su energía.
- Que tal por Manhattan?
- Bien, aún adaptandome pero bien.
- Y qué, tienes muchos amigos?
- No hay queja - Me reí - Son bastante simpáticos todos.
- Ah - rió - Y a qué instituto vas?
- Pues se llama "Packer Collegiate Institute", por qué?
- Ah por nada, pregunto - Rió.
- Ah vale. Y qué tal en España?
- Bien, como siempre... aunque las cosas han cambiado por aquí desde que te fuiste.
- Por qué?
- Porque sí, la gente se distancia y eso, pero bueno, no pasa nada...
- Bueno, pues no hagas caso, tú sé feliz con quien te haga feliz.
- ... - Solo suspiró.
- Qué pasa? - Dije con tono de preocupación.
- Que para ser feliz me faltan un par de personas...
- Qué personas? - Sabía que una era su padre, ya que viajaba constantemente, pero no sabía quienes podían ser las otras.
- Mi padre, y tú...
- En serio? - Dije algo emocionado.
- Sí - Dijo con una voz tremendamente vergonzosa.
- Te echo de menos...
- Y yo... A ver si nos vemos pronto...
- Ojalá.
- Bueno Drew me tengo que ir que me llama mi madre, chao, te quiero.
- Vale, y yo! - Dije feliz. La echaba muchísimo de menos.
~ Fin de la conversación telefónica ~
Sophie era una chica con la que había pasado muy buenos momentos en España, era una chica genial. Era de piel un poco morena, pero no demasiado, digamos del color típico de España, la recordaba con un pelo castaño considerablemente oscuro, con la raya al medio y el flequillo recto aun que no demasiado largo. Tenía media melena, un poco más abajo de los hombros. Lo tenía cortado a capas, y le hacía unas ondas en las puntas que le quedaban verdaderamente bien. No era muy alta, y era bastante delgada, lo que no me gustaba demasiado. Tenía unos ojos verdes preciosos, color que la luz del sol intensificaba. Realmente era muy guapa. Pero además de eso, la recordaba como una chica al principio bastante tímida con deseos de hacer grandes cosas, era soñadora, además de que era una gran persona que ayudaba a los demás siempre que podía, pero además de todo esto, era sentimental, emotiva, cariñosa y tierna, y todo esto lo sabía porque Sophie... era mi ex-novia, el hecho de haber hablado con ella me hacía pensar si seguía sintiendo algo por ella, si habría cambiado... Quería verla.
Me pasé toda la noche pensando en ella, en los miles de momentos buenos que habíamos pasado hacía mucho tiempo, justo antes de venir a Manhattan. Lo habíamos dejado hacía más o menos un año y habíamos durado unos 11 meses. Aún no sabía por qué lo habíamos dejado, y después de eso, seguimos siendo amigos, y muy buenos.
Me quedé dormido muy tarde pensando en todo esto, en las tardes de hacía un año que pasaba con Sophie por la Coruña, sin decir nada, y éramos felices, muy felices.
Ahora estaba en Manhattan, solo, sin saber, después de esto, lo que sentía por Alice, aunque eso ya no importaba, Alice se iba a ir, y Sophie estaba en España. Definitivamente, yo no tenía mucha suerte en este aspecto.
Al día siguiente me levanté a las 10 de la mañana, tenía dos llamadas perdidas de Seth y una de Lusy, suponía que por no ir a buscarlos. Al final decidí ir al acabar el recreo, cerca de las 10:30 así evitaría una charla y me daría tiempo a ver, antes del segundo recreo, el humor que tenía Alice, y ver como estaban los tres por no haber ido a las 8, aunque eso poco me importaba, estaba cansado, y necestiaba dormir.
Cuando llegué al instituto Alice no estaba, lo cual me extraño, pero solo le di impotancia un par de minutos, hasta que Seth y Lusy me dijeron que iba al aeropuerto, porque tenía que ir a reservar los billetes de avión, y no sé por qué motivo, no podía ir por la tarde. No quería recordar que Alice se iría, pero era la realidad. Solo tenía cinco días para estar con ella, el sábado se acabaría todo, y no podía hacer nada para que eso cambiara.
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