jueves, 14 de marzo de 2013

Capítulo 15.

Ese miércoles me levanté a las 2:30 de la tarde, pero estaba agotado, no sabía por qué, pero era así.
Comimos cerca de las 4 de la tarde toda mi familia junta, bueno, la familia que tenía en EEUU. Apenas eramos 10 personas con mi hermano, unos tios y primos míos, a los cuales a un par de ellos los conocí ese mismo día. Parecían tpdos muy agradables, pero ese día no estaba de humor. Ellos celebraban mi cumpleaños, yo solo pensaba en que en este día no tenía cerca a mucha gente que me apetecía ver.
Cerca de las 10 de la noche se fueron todos despues de estar un buen rato jugando a las cartas y al singstar, mientras yo estaba sentado con mi iPod escuchando musica y jugando, no me apetecía divertirme, no me sentía capacitado para ello.
Entonces sonó en mi móvil They don't know about us, canción que le había asignado solamente a Sophie. Me levanté lo más rápido que pude, me encerré en mi habitación y descolgué el teléfono.

~ Conversación telefónica ~

- Felicidades otra veeeeeeez! - Me gritó.
- Jo gracias - Puse una voz dulce.
- Qué tal te lo estás pasando?
- En comparación, Bart Simpson en una biblioteca sería la persona más feliz del mundo.
- Pues sí que te aburres...
- Ya ves - Me reí.
- Es por alguien en especial?
- Puede, pero su nombre no empieza por A, al menos no estoy así solo por eso.
- Entonces?
- Me falta la mitad de mi familia, y todos mis amigos de allí. Y en días como hoy los echo todavía mas de menos.
- Pero es tu cumpeaños, tienes que divertirte, cuando nos veamos te lo vas a pasar genial! Ya verás!
- Cuándo nos veamos? A saber cuando... - Suspiré.
- Bueno... me tengo que ir, mañana te llamo vale?
- Vale - Dije, mi rostro volvió a mostrar la tristeza que sentía antes de la llamada.
- Te quiero mucho.
- Y yo Sophie.

~ Fin de llamada telefónica ~

Cada vez echaba más de menos a esa chica que estaba al otro lado del océano atlántico. Quería verla, decirle lo mucho que la echaba de menos, pero a la vez sentía totalmente lo contrario. Tenía miedo al rechazo, mucho miedo.
El sábado llegó considerablemente rápido. Sabía que me habían organizado mis padres y mi hermano una fiesta "sorpresa" con mis amigos del instituto. Mi hermano no había podido guardar el secreto y me lo había dicho hacía algo más de una semana.
Me mandaron ir a por Seth porque decían que estaba desanimado. Era cierto, pero también era cierto que sabía perfectamente que era para distraerme y poder preparar las cosas para mi fiesta.
Una hora después, cerca de las 5:30 de la tarde, pensé que ya les habría dado tiempo a colocar las cosas asique decidí ir hacia casa mientras Seth llamaba a Lusy y le decía que íbamos para allí, aunque yo no debería haberlo escuchado. Seth intentó retenerme un poco diciendo que se le habían desabrochado los cordones, pero yo sabía que no era cierto y seguía andando mientras el se inventaba mil excusas a las cual yo ignoré totalmente. Estaba serio, pero por dentro me estaba dando un ataque de risa ante la desesperación de Seth.
Cuando llegamos a mi casa estaban todas las luces apagadas y todo estaba aparentemente vacío, pero al encender Seth la luz, salieron todos mis compañeros de clase de detrás de los sofás gritando "FELICIDADES" como locos. La verdad es que me gustó bastante. Estaba toda la casa decorada con globos y cintas, de las cuales algunas ponían 'Felicidades' o 'Feliz cumpleaños'. Estuvimos charlando, comiendo y jugando hasta las 7:30, cuando de repente apareció mi hermano con un regalo de mi hermana, que no había podido venir: Era un iPhone 5 blancpo. Me quedé alucinado. También traía una nota:
'Feliz 18 cumpleaños enano! Espero que te guste el regalo, además he pedido el traslado para una guardería en Nueva York y melo han concedido, pronto estaremosbtodos juntos, como antes, un beso.'
Mis ojos se llenaron de lágrimas pero no calló ninguna por mis mejillas. Por fin estaría mi familia en EEUU, juntos.
Después, mi hermano se fue, me dijo que tenía que hacer un recado, y todos empezaron a traerme regalos, aunque sabía que ninguno sería como volver a tener a mi hermana cerca. Me regalaron un par de pantalones, unos rojos y otros verdes, con algo de potra los dos. También me regalaron unas Vans rojas, unas All Star blancas bajas, un par de camisetas y una cazadora gris de vestir. Después empezamos a jugar al Singstar todos juntos y nos reímos muchísimo.
Al cabo de media hora apareció mi hermano por la puerta de nuevo:
- Aquí tienes tu última sorpresa por hoy - Dijo sonriendo ampliamente.
- Hola - Reconocí la voz al instante. Esa voz dulce que me hacía olvidar los problemas cuando la escuchaba, que me relajaba cuando me encontraba mal... - Feliz cumpleaños Drew - Dijo mientras entraba por la puerta y yo me quedaba helado. Sabía que era ella. Sabía que era Sophie

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