jueves, 28 de febrero de 2013

Capítulo 11

Cuando nos separamos, nos quedamos mirando unos segundos, unos segundos en los que sentía todo yo dependía de ella, de una persona que en dos semanas, no estaría aquí.
- Por esto me alejé de tí todo el día? - Dijo de repente.
- Qué? - Dije, sin saber por qué había salido el tema otra vez.
- Que odio esto. Por qué hemos dejado que pase? Para pasarlo peor después? - Bajó la mirada.
- Yo no me arrepiento, quería hacerlo y lo hice, y lamento que pienses así - No me podía creer lo que acababa de decir, a caso no me quería como había dicho unos minutos antes? Tan rápido había cambiado de opinión?
- No he dicho que me arrepienta, claro que no lo hago, pero así después lo vamos a pasar peor, o al menos yo - Cuando dijo eso me relajé un poco.
- Yo también lo voy a pasar mal, pero el tiempo pasa, y espero que sea poco el que tú estés fuera...
- No me quiero ir - Suspiró, llorando un poco de nuevo.
- Ni yo quiero que te vayas.
Le levanté la cabeza, le miré a los ojos durante unos 5 segundos, y muy suavemente con las manos le limpié las lágrimas que le caían muy suavemente por la mejilla y la besé, aún sabiendo que cada beso haría más difícil la despedida.
Finalmente la cogí de la mano y fuimos al coche andando muy lentamente, observando como la suave brisa movía muy lentamente las hojas del parque que había justo en frente a nosotros.
Al cabo de diez minutos estábamos en el porsche de su casa, sin decir nada. No era un silencio incómodo para nada, pero odiaba el silencio que había en ese momento, cada segundo de ese silencio me recordaba que Alice se iba, y aue cada segundo que pasaba, era un segundo menos que podría estar con ella.
Cinco minutos después nos encontrábamos en su portal, abrió la puerta, me besó y entró en su casa. Durante un instante tuve el impulso de entrar en esa casa y suplicarle a la madre que se quedaran aquí, que necesitaba a su hija, pero al segundo de pensarlo, ya me dí cuenta de que estaba desvariando, me di la vuelta y entré en el coche. Suspiré y encendí la minicadena, sonaba a máximo volumen What makes you beautiful, necesitaba animarme un poco, y esa canción era la idónea para subirme la moral. La fui cantando como un loco mientras sonaba. Llegué a mi casa y me encerré en mi habitación, sin fijarme ni si quiera en si estaba mi madre en el salón.
Me quedé dormido según me acosté, estaba agotado física y mentalmente.
El sábado solamente fui al gimnasio un par de horas para desestresarme, no podía dejar en todo lo que me había contado Alice la noche anterior. Cuando llegué a casa eran a penas las 8 de la tarde, me metí en la cama, diciéndole a mi madre que me encontraba mal. No es que me encontrara mal, pero no me apetecía hablar con nadie ni hacer nada, así que puse esa excusa. El domingo no me levanté de la cama en todo el día, necesitaba descansar, ahora sí que me encontraba mal, me dolía muchísimo la cabeza.
Pasó una semana y Alice estaba muy rara, a penas hablábamos, y cuando lo hacíamos era para hablar de clase. No me podía creer que sus últimas semanas aquí fueran a ser así.
Ese fin de semana no salí de casa, solamente para ir a un centro comercial a comprarme un cuadro nuevo para mi habitación. Los primeros días mi madre me decía si estaba bien, me preguntaba qué me pasaba, ya que no hacía absolutamente nada. Pero ahora mi madre ya no me decía nada, ya que llevaba una semana sin ganas de hacer absolutamente nada.
El domingo decidí ver Harry Potter, las reliquias de la muerte parte 2, me encantaba esa película. Eran cerca de las 11 de la noche, estaba tumbado en mi cama viendo la película con palomitas, cuando sonó en mi móvil More than this, esperé un par de segundos para cogerlo mientras pensaba si sería Alice, y que le diría. Pero no era Alice. En la pantalla de mi móvil ponía Sophie.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Capítulo 10

Se quedó callada unos minutos, la intriga me estaba matando, pero no por cotilla, sino por preocupación.
- Me voy - Dijo con voz entrecortada, se le notaba nerviosa.
- A donde te vas? - Dije, intentando alejar los peores pensamientos de mi cabeza.
- De aquí, de Manhattan, de EEUU.
- Cómo?! - Exclamé - No te puedes ir! Por qué te vas a ir? - Estaba chillando en medio del bar, pero me daba igual.
- Mis padres, se separan... y me voy con mi madre a Londres hasta que encuentre algún buen piso por aquí. Supongo que acabaremos volviendo, pero no sé cuando - Estaba triste, la voz sonaba ahogada.
- Pero...y tu padre? No te puedes quedar con él? - Notaba como me subía una sensación horrible por el pecho, hasta convertirse en lágrimas en mis ojos que no se llegaron a derramar, estaba demadiado irritado a la vez.
- No me voy a quedar con mi padre, ni de broma...
- Por qué? Tan malo es?
- Malo no, pero tengo mis razones - Dijo bajando la mirada.
- Y... cuándo os vais? - Dije muy lentamente, como si no lo quisiera llegar a decir.
- Aún no lo sé, pero creo que dentro de dos semanas, más o menos.
- Dos semanas? - Grité mientras me levantaba - Solo dos semanas...
- Sí, dos semanas...
- Genial... - Me senté.
Nos trajeron lo que habíamos pedido, apenas hablamos a lo largo de la cena. No quería que estas dos semanas fueran así, pero estaba demasiado frustrado como para hablar demasiado.
- Pero... Lusy y Seth lo saben? - Dije, en el fondo no sabía qué quería escuchar.
- Lusy sí, y se lo iba a decir a Seth ahora...
- Ah - Era normal que se lo contara a Lusy, era su mejor amiga - Y desde cuando lo sabes?
- Me lo llevo temiendo semanas, pero saber fijo, desde ayer.
- Y por qué no me lo contaste antes? Porque supongo que Lusy lo sabrá desde el principio.
- Porque no es lo mismo.
- El qué no es lo mismo?
Suspiró.
- Te quiero - Dijo en un susurro.
- Qué? - No me podía creer lo que acababa de escuchar.
- Que te quiero - Una lágrima recorrió su mejilla.
- Por qué lloras?
- Porque sí, tengo ganas.
- Yo tambien te quiero - Dije al fin.
Levantó la mirada y sonrió levemente. Pagué la cuenta y salimos del bar. La cogí de la mano y me quedé mirando para esos ojos que tanto me gustaban.
- Si no te lo dije antes fue precisamente por esto.
- Por lo qué? - Mi rostro volvió a tornarse en tristeza.
- Por esto, sentir que toda mi felicidad dependa de una persona, es el mayor síntoma de debilidad del ser humano.
- Pues yo tengo ese problema, y me parece que en un par de semanas no voy a ser demasiado feliz.
- Dentro de un par de semanas yo no seré feliz en absoluto, nada valdrá la pena.
Me acerqué muy suavemente a ella, notaba su respiración en mi labio inferior, quería alargar este momento y a la vez besarla ya. La tenía ahí, delante de mí, mirándome a los ojos con la respiración entrecortada, con mi corazón latiendo más rápido de lo normal... Un cúmulo de sensaciones que en un par de semanas serían tan solo un recuerdo. Al fin, nuestros labios se juntaron en el beso más dulce y deseado que jamás había tenido. En dos semanas, nada de esto tendría ningún sentido.

martes, 26 de febrero de 2013

Capítulo 9

Vimos Los Simpson. Era una película que no tenía demasiadas ganas de ver. Los Simpson me encantaban, pero tenía demasiadas cosas en las que pensar, o no, en realidad solo tenía que pensar en una cosa, pero ocupaba totalmente mi mente. No sabía qué era lo que le ocurría a Alice, pero nunca la había visto así, y no saber el por qué me ponía de los nervios.
La película acabó una hora y media después, no tenía ni idea de qué trataba, solamente sabía que Homer se había tirado por un precipicio y sobrevivía, aún no sé cómo.
Quería hablar con Alice, pero no sabía cómo quedarnos solos.
Fuimos dando un paseo por el centro comercial y me compré unas Vans amarillas fosforito, aunque no sabía con que ponerlas.
Al final llegué a la conclusión de que la mejor manera de hablar con Alice era llevar a Seth y a Lusy antes a sus casas. Dieron las 8 y Lusy dijo que se quería ir, que le dolía la cabeza.
Seth se quedó con Lusy en su casa, estaba empezando a dudar de que a Lusy le doliera la cabeza.
Aparqué en frente a la casa de Alice, pero cerré con seguro el coche antes de que pudiera salir.
- Qué haces? - Dijo ella, un poco enfadada.
- Qué te pasa?
- No me pasa nada.
- Mira, sé que te pasa algo, así que no me lo niegues, solo quiero saber si estás mal. Pero si me lo quieres contar o no ya es elección tuya - Mi tono de voz era una mezcla de preocupación y ansiedad. Me importaba, y necesitaba saber qué era o que le pasaba.
- Recógeme a las 10, y te lo cuento, si quieres.
- A las 10 menos 5 estaré aquí.
Le quité el seguro al coche y se bajó. Arraqué y me fui a casa, aún algo preocupado.
Llegué a mi casa, eran las 8:30, tenía una hora para arreglarme.
Me duché y me vestí. Me puse unos baqueros oscuros, con un poco de potra y apretados por la zona del gemelo y con una doblez en el tobillo. Una camiseta blanca, y estrené mis Vans que había comprado unas horas antes. Me peiné, estaba harto de tener que secarme el pelo siempre con el secador. Me puse un gorro de lana azul claro y un pendiente blanco.
- Mamá, me voy! - Me dirigí muy rápido hacia la puerta.
- Cómo que te vas? A dónde? Con quién? A qué hora vuelves?
- Sí mamá, me voy, con una amiga a cenar por ahí, y volveré temprano - Contesté sin ganas.
- Así que con una amiga no? - Contestó, con un tono pícaro - Sí sí, ya conozco yo tus "vengo temprano".
- Adiós mamá.
- Adiós, y pásalo bien.
Adoraba a mi madre, pero odiaba que se pusiera tan pesada.
Salí lo más rápido que pude, eran ya las 9:55, tendría que pisarle bastante al coche para llegar a tiempo. Llegué un minuto tarde, me bajé del coche, le timbré y me dijo que bajaba ahora.
Ese "ahora" se convirtió en unos 15 minutos. Pero había valido la pena. Llevaba puesta una camiseta beige floja con cuello de barco, unos pantalones blancos pitillo, unos tacones beige considerablemente altos y un fular blanco. El pelo lo llevaba suelto, un poco ondulado y con el flequillo a ambos lados. Iba genial.
Le di dos besos, seguía mal. Nos montamos en el coche y fuimos al primer restaurante bonito que vi, se llamaba "The Wright".
Entramos y era un lugar bastante bonito. Pedimos para cenar marisco gallego, me parecía raro que hubiera esta comida en EEUU. Entonces le pregunté:
- A ver, qué te pasa?
Cerró los ojos un instante y suspiró.

domingo, 24 de febrero de 2013

Capítulo 8

Me llamaban de un número raro, no tenía el prefijo de España, pero supuse que era un error. Estuve alrededor de dos horas hablando con Lia, Noelia y David, ya que llevaba unos seis meses sin verlos, porque había vivido algún tiempo n Madrid antes de venir a Manhattan. Eran mis mejores amigos en España, y aunque eran de mi edad, bueno, algúm que otro mes más mayores que yo, excepto Lia, a la que le llevaba a penas un mes. Ya habían acabado el instituto, ya que yo estaba repitiendo segundo, algo que hacía más llevadero el curso ya que solamente tenía que aprobar tres asignaturas, ya que las demás las había aprobado el año anterior y me guardaban la nota. Aun no sabía cómo había dejado tan solo 3 ya que pase los últimos meses de clase en Madrid y solamente fui a los exámenes de Septiembre.
Llevaba con Noelia, Lia y David desde siempre y siempre habíamos estado juntos, y si uno estaba mal, todos estábabamos mal.
Me habían dicho que en un par de meses estarían aquí, en Manhattan. Querían recordar viejos tiempos, al igual que yo, y empezamos a hablar de momentos graciosos, tristes, vergonzosos... que habíamos pasado juntos, que no eran pocos... Hablamos tambien de los innumerables viajes que habíamos vivido juntos desde pequeños, razón por la cual sabían hablar perfectamente el inglés, además de otros idiomas como el francés y el italiano. Me dijeron que me tenían una gran sorpresa, pero que no me podían decir nada, yo insistí, pero fue inútil.
Cuando colgué el teléfono los echaba todavía más en falta que antes, hablar con ellos me había hecho recordar los infinitos buenos momentos que habíamos pasado en España y los viajes que habíamos rememorado. Se me llenaron los ojos de lágrimas, pero me empecé a repetir a mí mismo que no valdría de nada, que ellos seguirían estando en España, y yo aquí, en Manhattan. Fue entonces cuando mi móvil empezó a sonar de nuevo. Se escuchaba They don't know about us, era Seth.

* Llamada telefónica *

- Seth? Dime, qué pasó?
+ Nada era para ver cómo hacíamos mañana, si al final íbamos a ir al cine todos juntos.
- Eh... cine? O yo me pierdo partes de mi vida o no recuerdo haber hablado de eso.
+ Ah esque... lo hablaron las chicas y pensaba que ya te lo habrían dicho.
- Pues no la verdad.
+ Ah, pues me dijeron que te iban a llamar...
- Pues ya ves.
+ Bueno, te vienes no? + Se rió.
- Supongo, pero qué vamos a ver?
+ Ni idea, solo sé que vamos al cine.
- Vale, pero espero no aburrirme - Me rei yo ahora.
+ Vale, bueno chao.
- Abur

* Fin de la llamada telefónica *

Estaba pensando el por qué de que ni Alice ni Lusy me hubieran avisado de lo del cine, hasta que me llegó un mensaje. Me había llamado Lusy, y deduje que era para eso. Le mandé un whatsapp de que ya me lo había dicho Seth y me dijo que vale. Quedamos a las 4:30, iríamos a ver Los Simpson, la tercera película. A todos nos gustaban esos seres amarillos, yo había crecido viéndolos, y por lo que se veía, ellos tres también.
Esa noche estuve twitteando hasta las 2 de la mañana con David y Lia, Noelia ya estaba durmiendo según me dijeron ellos. No me extrañaba, a Noelia le encantaba dormir, y según mis cálculos, en España eran las 7 de la mañana. Llegué a la conclusión de que habían salido por la noche.
Al día siguiente me levanté a la 1:30, mi madre me empezó a chillar, diciendo que parecía una marmota, todo el día durmiendo. Me levanté y me metí en el baño para no oirla gritar. La quería mucho, pero odiaba que chillara sin más.
Estuve pensando qué decirle a Alice durante toda la comida, y la única conclusión a la que había llegado era que nos habíamos besado y ninguno se arrepentía de que hubiera pasado, pero tampoco habíamos hablado de nada más.
Cerca de las 4:30 me encontraba en mi coche, camino de buscar a Seth, Lusy, y Alice, sin saber lo que podía pasar con esta última. Cuando subieron al coche, Alice se sentó como siempre en el asiento del copiloto, pero no me había saludado, ni con un beso ni con dos, no sabía qué decir, pero no me iba a rayar ahora por eso, supuse que al final me lo acabaría contando, y si era algo malo, prefería que me lo dijera ahora a que me lo dijera en unos meses.
Seth y Lusy me fueron indicando para ir a un centro supuestamente enorme que había a un par de kilómetros, y llegamos al cabo de 10 minutos. Era grande, pero nada comparado con el Marineda City de A Coruña, en España.
Bajamos del coche y nos dirigimos a las taquillas del cine. Compramos las entradas y fue la primera vez que oí la voz de Alice en lo que llevábamos en la calle. Estaba mal, y no sabía el por qué, pero podía intuirlo.

viernes, 22 de febrero de 2013

Capítulo 7.

Cuando me dijo esto me quedé totalmebte paralizado durante unos segundos. Después la ví ahí, callada, sin moverse, la situación era perfecta.
Comencé a acercarme poco a poco a ella, noté como su aliento me golpeaba muy suavemente, cada vez nos acercábamos más, y la besé. Fué un beso corto pero intenso, ambos queríamos hacerlo, y lo hicimos. Quedamos mirándonos un rato en silencio intentando descifrar el rostro del otro, y la volví a besar. Esta vez el beso fue más largo, hasta que Seth entró por el asiento de atrás corriendo, seguido por Lusy. Nos separamos en un susto, y se quedaron mirando para nosotros, aunque nadie dijo nada, asique encendí el coche y arranqué.
Esta vez llevé primero a casa a Seth y a Lusy que a Alice, ya que quería ver qué pasaba.
Llegamos a su casa, apagué el coche. Estuvimos en silencio un par de minutos. No era un silencio incómodo, peri tampoco era la situación más agradable del mundo.
- Qué piensas? - Pregunté, al fin.
- Sobre qué?
- Pues... sobre lo que pasó antes.
- Pues claro
- Qué quieres que piense?
Me quedé frío, no sabía qué decir.
- Pues no se, si querías, si no querías... - Dije al fin.
No dijo nada, me miró y sonrió. No sabía qué hacer, no sabía qué decir, estaba totalmente paralizado, no entendía nada.
Sentía cómo la sangre, debido a la vergüenza, me subía por todo el cuerpo y me llegó al cerebro, y notaba una especie de mareo, muy raro, pero intenté que no se me notara.
Seguía mirándome, y yo seguía inmóvil. Abrió la puerta del coche y se bajó. Esa situación había sido muy extraña. Entonces se abrió la puerta del piloto, mi puerta, era Alice.
- Me encantó.
Me besó y se fue.
No me lo podía creer, no por el hecho de que me hubiera besado, aunque no me lo esperaba, sino por lo extraño de la situación, la forma en la que había ocurrido todo.
Arranqué el coche y me fui a mi casa.
Cuando llegué el ambiente no era muy hospitalario. Mi madre estaba de mal humor porque había discutido con mi hermana mayor, que tenía 21 años y llevaba tiempo viviendo sola, en España, y le acababa de decir que no podría venir para mi 18 cumpleaños dentro de un mes, que acababa de encontrar un trabajo nuevo y no podría pedir el día. Mi hermano mayor, de 23 años, sí que vendría, algo que hacía que mi madre se relajara un poco. En realidad esto ahora mismo me daba bastante igual. Comí lo más rápido que me fue posible y me fui a mi habitación. Miré el twitter y el flickr, me tumbé en mi cama, me puse los cascos y empecé a escuchar Take me home. Escuché el disco entero mientras pensaba, tenía demasiadas cosas en la cabeza, necesitaba distraerme, y estar pensando todo el día en que el sábado habíamos quedado, no me relajaba en absoluto.
Al final decidí ir al gimnasio, llamé a Seth y fuimos los dos. Acabámos agotados, todo lo que hacíamos decíamos que el otro no lo podría superar, y eso en todos los aparatos, sabíamos que eso no era bueno. Después hicimos kick boxing una hora aproximadamente, Seth era muy bueno repartiendo puñetazos y patadas por doquier, pero yo no me quedaba atrás, aunque se notaba que él tenía más práctica que yo. Después de ducharnos rapidamente en el gimnasio fuimos a la autoescuela a inscribir a Seth, que ya tenía 16 años desde Febrero, aunque su madre no se lo había dejado sacar hasta ahora, cuando apenas le quedaban 2 meses para cumplir 17 años. Al salir fuimos a un concesionario, y estuvimos mirando varios modelos de coches, pero Seth no se decidía por ninguno. Al final decidimos no mirar hasta que se sacara al menos la parte teórica, así no se emocionaría y se lo tomaría en serio.
Una hora después me volvía a encontrar en mi habitación sumido en mis pensamientos, en todo lo que había ocurrido en mi coche horas antes con Alice, era consciente de que no teníamos nada serio, pero algo teníamos.
Cuando me cansé de pensar, lo cual fue bastante rápido, me puse a estudiar historia, lo que teníamos que estudiar ahora me gustaba. Entonces sonó el teléfono, y me dijeron "ponemos el altavoz", eran Lia, Noelia y David, las personas más importantes que había dejado atrás en toda mi vida.

martes, 19 de febrero de 2013

Capítulo 6

Me levanté a las 7:30 como todos los días. Milan seguía a mi lado, durmiendo. Esa noche no había dormido muy bien debido a un sueño muy extraño relacionado con Alice y Jimmy, el novio de Ashley.
Mi madre estaba haciéndome el desayuno: Un cafe, un bollo y un zumo de naranja, con azúcar, claramente.
Cogí el coche y pasé a por los chicos a su casa.
Alice estaba con los ojos medio cerrados, tenía un sueño considerablemente apreciable.
Seth estaba hiperactivo, no paraba de hablar y de saltar en el coche, me estaba poniendo de los nervios.
Lusy estaba normal, chillándole a Seth para que se callara de una vez, todos queríamos que se callase. Al final lo consiguió.
- A ver chicos, al final cuándo y cómo quedamos? - Dijo Lusy.
- Yo hoy voy a dormir, ayer estuve hasta las 3 de la mañana haciendo el maldito trabajo de historia - Susurró Alice.
- Yo hoy voy al gimnasio un buen rato, me noto hiperactivo - Habló Seth.
- No te notas hiperactivo, estás hiperactivo - Bormeé - Yo entonces iré también al gimnasio.
- Bien, así podré machacarte - Se burló él.
- Ya veremos - Me reí.
La mañana pasó considerablemente rápido. A la hora de salir, Lusy había desaparecido, nadie sabía donde estaba. Seth y yo entramos de nuevo al instituto y nos recorrimos los pasillos, no había rastro de Lusy, Seth empezó a deliberar:
- ¿Y si se encontró mal y se desmayó? ¿Y si la raptaron? ¿Y si se tiró por la ventana?
Cuando dijo esto último me eché a reir, estuve cerca de 2 minutos sin poder moverme de la risa.
- Pero no te rías, esto es muy serio - Comenzó a reirse él, dándose cuenta de la barbaridad que acababa de decir.
Cuando salimos del instituto vimos a Lusy hablando con Alice, Seth se empezó a reir de una forma un tanto extraña.
- Dónde estabas? - Dijo él.
- En dirección, os dije que tenía que ir, pero os poneis a hablar de viestras cosas y no me haceis ni caso - Refunfuño Lusy.
- Venga no te enfades mujer.
Seth agarró por la cintura a Lusy, la acercó a él, aunque ella se resistía a duras penas. Al final, acabaron dándose un beso, y aunque ella quería hacer como si no quisiera dárselo, al final lo agarró por el cuello, lo acercó más e hicieron más intenso ese beso. Entonces, creo que sin darme cuenta, miré a Alice, estaba mirando como Seth y Lusy se besaban hasta que se dio cuenta de que la observaba. Me miró y bajé la mirada rápidamente, deseando que no se diera cuenta de que la estaba observando.
- Vamos? - Me dijo Alice - Ya saben donde está el coche, cuando quieran venir, ya saben donde estamos.
- Vamos.
Entramos en el coche, Alice cogió el CD de One Direction, "Up All Night", puso la canción I wish y me miró.
- Dicen que cuando ves a alguien besándose y miras a otra persona instintivamente, es que quieres besar a esa otra persona.
Me quedé petrificado según dijo estas palabras.

domingo, 17 de febrero de 2013

Capítulo 5.

La conversación que habíamos tenido Seth y yo acerca de los sentimientos de Alice hacia mí y viceversa me hizo pensar, tanto que esa nochdm apenas dormí, lo que al día siguiente me pasó factura, donde casi me quedo dormido en clase de matemáticas.
La mañana pasó sumamente lenta, miraba para mi reloj y me daba la sensación de que las horas no pasaban. Además, Alice estuvo toda la mañana pensativa, y no me quiso decir el por qué.
Por la tarde quedara con Seth para comprar, a él le gustaba tener ropa nueva a menudo, sobre todo tennis, más bien botines, y a mi no me molestaba ir a comprar cuando era con amigos, sabía que no me aburriría.
Acabamos de comprar a eso de las 7. Seth se compró un par de camisetas de pull&bear, un pantalón vaquero con bastante potra azul, muy oscuro, y finalmente unas all star blancas y unos adidas blancos y rojos. Yo me compré una camiseta y una cazadora de pull&bear, un pantalón rojo en berhska, unos adidas iguales que los de Seth, y un jersey blanco en New Yorker.
Cuando acbamos y nos dimos cuenta de lo temprano que era, decidimos ir a una pista de karts que estaba a un par de km, pero en coche llegaríamos en unos 10 minutos.
- Drew aprende a conducir, así llegaremos y ya nos tendremos que ir - Me empezó a picar.
- No me tientes, que no quiero que llores - Me reí.
- Voy a llorar, sí, pero porque me apetecía llegar hoy a la pista, pero ya veo que es difícil - Rió él, consciente de que había aumentado la velocidad.
- Vale, pero ahora no llores.
Miré por los espejos retrovisores, no venía nadie, al igual que por delante, estábamos solos en la carretera, y a lo largo solo se veía una gran recta. Empecé a hundir mi pie en el acelerador. El aumento de velocidad comenzó a notarse considerablemente: 120 km/h , 140 km/h , 160 km/h ... Y reducí, el coche llegaba hasta los 185 km/h aproximadamente, ya que este mismo coche lo tenía un primo mío en España.
- Eso ha estado mejor - dijo Seth, orgulloso de haber conseguido picarme.
- Lo sé, pero no se debe hacer - Sonreí irónicamente.
Bajamos del coche y a los 10 minutos estábamos los dos encima de otro tipo de coches, karts. Al cabo de una hora acabamos la carrera. Seth me ganó por una curva, ya que él conducía a lo loco, y yo me preocupaba por dar las curvas sabiendo que no iba a salir volando.
En el camino de vuelta fue chinchándome diciendo que como podía perder yo teniendo el carnet, y mi explicación no le servía, asique puse la música a tope, sonaba 50cent, y Serh se puso a rapear lo mejor que pudo. La verdad es que se le daba bastante bien.
Lo llevé a su casa y me fui a la mía. Cuando entré estaba mi madre con una bolsa de comida para perros.
- Mamá, qué haces con esa bolsa?
- Vete a tu habitación Drew...
Salí corriendi del salón y en mi cuarto había un huski blanco y negro, aún era un cachorro, un cachorro precioso.
Empecé a chillar por el medio del pasillo "Te quiero mamá", siempre había querido tener un huski.
Cuando llegué a mi habitación de nuevo, le agarré la cabeza, le dí un beso en la nariz y le dije "Hola Milan". Me acosté con él a mi lado y le empecé a contar todo lo que había vivido esta semana. Me quedé dormido con el perro a mi lado.

sábado, 16 de febrero de 2013

Capítulo 4

Ese fin de semana transcurrió de una forma un tanto aburrida: Cajas de Seattle a Manhattan una y otra vez. Eran cosas como libros, películas, videoconsolas y la televisión de mi habitación. Este esfuerzo me recordó que tenía que buscar un gimnasio por Manhattan, al igual que había tenido en España. Aunque mi madre, Gina, nunca había estado de acuerdo con que yo fuera al gimnasio, algo raro teniendo en cuenta de que era inglesa y en Inglaterra estaba muy bien visto.
Los siguientes días de clase fueron bastante relajadas, me pasaba las clases hablando con Alice, Seth y Lusy, los cuales ahora se sentaban detrás de Alice y de mí. En cuanto a los recreos, ahora hablaba mucho con Seth, gracias a que le había comentado que quería ir a un gimnasio y el iba a uno bastante bueno, y las chicas iban hablando de Ashley y los comentarios sobre su posible rotura con el capitán del equipo de fútbol, algo que a Seth y a mí nos daba exactamente igual.

Biología era la única clase en la que yo no estaba sentado con Alice, ya que estaba haciendo un trabajo con Lusy, y Seth con Mikel, un compañero de clase. Ashley dejó tirada a su compañera de proyecto e insistió en ayudarme a mí, a lo que yo me opuse, ya que me parecía una falta de respeto hacia su anterior compañera, pero la profesora decidió que tenía razón, y que era un gran gesto de compañerismo ya que era el ''nuevo''. El miércoles, en esta misma clase, me enteré de que Ashley estaba detrás de mí por ese mismo motivo, y en lugar de alejarse por ello, se acercaba para intentar demostrar que podía tener lo que quisiera, pero yo tenía claro que conmigo la situación sería diferente.
El jueves, cuando salíamos del instituto, me encontré con Jimmy, el novio, o ex novio de Ashley, un chico alto, bastante fuerte y rubio, el tipo de chico que me daba la impresión que Ashley buscaba solamente para tener ahí, de trofeo. Se me acercó y empezó a hablarme, no de muy buen humor.
- Qué haces yendo detrás de Ashley? Nadie te ha dicho que está conmigo?
- Qué yo voy detrás de Ashley? - Me eché a reír, era ridículo.
- Te he visto hablando con ella más de una vez, no hagas como si no pasara nada - Estaba un poco alterado, lo que aún me causaba más gracia.
- Pero no está prohibido hablar con nadie, o sí? Si es así pues olle, no lo sabía, pero vamos, que Ashley no me interesa en absoluto, asique no tienes nada de que preocuparte – Yo contestaba en un tono muy relajado, ya que a mí cuando estaba irritado, me molestaba más que me hablaran de una forma relajada, que chillando, y no le iba a dar el gusto de ponerme a su altura.
- Ah bueno, pues mejor así - Dijo él, más tranquilo - Mejor que te busques a otra, esa ya está cogida - Se rió con sus amigos, ahora además del típico chico musculitos sin cerebro, me parecía un prepotente.
- Vale, vale, adiós.
Me quedé en la puerta del instituto hasta que se fuera, no quería que pensara que tenía miedo, ya que no era así. En mi antigua ciudad, hacía un par de años en mi etapa de rapper, me había enfrentado a gente más grande que él, y no había ''perdido'' en demasiadas ocasiones, ya que iba al gimnansio y a kick boxing desde los 7 años.
Después de esta graciosa situación, Alice, Seth, Lusy y yo nos montamos en el coche, y fuimos comentando la situación que acabábamos de vivir. Además de que no iba detrás de Ashley, me caía mal, por lo que aún nos parecía mucho más absurdo lo que acababa de hacer Jimmy. El cual llegamos a la conclusión que debería de tener cuidado porque quien iba detrás de otras personas era ella y no los chicos detrás de Ashley. Finalmente llegamos a la conclusión de que lo que acababa de pasar habñia sido ridículo, y decidimos dejar de hablar de ello.
Por la tarde fui con Seth a inscribirme en mi nuevo gimnasio y estuvimos hablando un poco de todo, sobre todo de Alice, sin llegar a ninguna conclusión clara. Yo no sabía si Alice me gustaba. y según me había dicho Seth que le había contado Lusy, Alice estaba igual que yo. Esto me daba algunas esperanzas, aunque no me servían de mucho hasta que no supiera lo que yo mismo quería.

viernes, 15 de febrero de 2013

Capítulo 3

*Llamada telefónica*
- Alice?
+ Drew, estás en clase?
- En la cafetería, con Lusy y Seth.
+ Ah vale ya los conoces? Guay. + Se rió.
- Sí, ya me dijeron que Lusy era tu mejor amiga y eso, pero pasó algo?
+ No + Noté una leve risa + Te llamaba por si me podrías traer los apuntes de biología esta tarde.
- Por mi no hay problema, pero a donde? - Reí.
+ Ven a mi casa con Seth y Lusy, y después podemos salir por ahí.
- Vale por mí perfecto, se lo digo ahora.
+ Vale gracias Drew.
- No hay de qué.

*Fin de llamada*

- Era Alice, me dijo que fuéramos esta tarde a su casa a lleve los apuntes de biología y después ir por ahí.
- Vale, podíamos enseñarte Manhattan y Nueva York, o ya lo conoces todo? - Dijo Seth
- Qué bah, apenas conozco la ruta de mi casa hasta el instituto - Me reí, al igual que Seth y Lusy.
- Vale, pues a las 5 nos vemos en la puerta del instituto y vamos - Dijo Lusy.
- Vamos andando o en coche? - Pregunté.
- Tienes coche? - Preguntó incrédulo Seth.
- Sí - Reí.
- Pues en coche entonces - Dijo Seth sonriendo.

Eran las 5:07 aproximadamente cuando llegué al instituto. Lusy parecía cabreada, aunque el enfado estaba siendo aplacado graciosamente por una serie de besos por parte de Seth, lo que me provocó una risa que no pude controlar.
- A buenas horas señorito - Dijo ella con tono burlón.
- Lo siento, me quedé dormido - Agaché la cabeza algo avergonzado, pero era cierto, me había quedado dormido en el sillón.
- Y lo dice tan tranquilo - Suspiró Seth a la vez que se reía.
Me reí yo también y arranqué.
En cuestión de unos 5 minutos estábamos ya en casa de Alice. Ahora me parecía absurdo haber ido en coche.
Subimos a casa de Alice, estaba vestida de una forma tan informal, que le quedaba bien: Llevaba una camiseta blanca que casi le llegaba por la rodilla, unos leggins negros y unas all star blancas, y el pelo lo llevaba recogido en una coleta.
Le dí los apuntes y le contamos lo sucedido con Ashley, a lo que ella respondió riéndose. Por lo que estaba observando, Ashley era muy popular, pero no era muy querida.
Finalmente decidimos quedarnos en casa de Alice viendo una película, Titanic, era una película que nos gustaba a todos. Seth y Lusy se sentaron en un sofá, y Alice y yo en otro para no molestarlos. Cuando la película apenas llevaba una hora, Seth y Lusy no estaban demasiado atentos, la película los había puesto demasiado cariñosos. En el momento en el que los ví me eché a reir y en el instante en el que Alice se dió cuenta de por qué me reía, se rió también.
Cuando la película acabó ya eran cerca de las 10 de la noche y Seth y Lusy estaban agarrados de la mano, y Alice y yo estábamos abrazados. No me había dado cuenta del momento en el que nos habíamos abrazado, pero no me molestaba en absoluto, y parecía que de momento, a ella tampoco.
- Vamos? - Dijo de repente Lusy.
- A donde? - Respondí, estaba realmente a gusto en ese sofá abrazado a Alice.
- A casa, te parece? - Se rió Lusy.
- No, no ves que están muy cómodos los dos? - Se burló Seth.
- Pues la verdad es que sí - Dijo Alice.
- Drew vamos! Que nos tragiste tú asique ahora toca aguantar nuestras exigencias. - Se rió Lusy.
- Vamos, tranquilidad - Bromeé.
- Podíamos enseñarte la ciudad este fin de semana si quieres Drew. - Dijo Alice.
- Este fin de semana no puedo, tengo que ir a casa de unos tios que tengo en Seattle para coger unas cosas, pero podíamos aprovechar el que viene ya que aún no tenemos examenes.
- Perfecto entonces. Hablamos por whatsapp estos días si quieres.
- Vale - Sonreí.
Nos dimos dos besos y nos fuimos. Mientras llevaba a Lusy y a Seth a su casa, me fueron vacilando diciéndome que me gustaba Alice y viceversa y cosas así. Yo no les hacía caso, la conocía muy poco como para decir que me gustaba de verdad, asique mientras ellos hablaban, yo puse la música a todo volumen. Cuando los dejé a los dos en sus casas, bajé la música y me puse a pensar en si podía sentir algo por Alice, lo que ocupó mi mente hasta que me quedé dormido, agotado después de un día genial.

jueves, 14 de febrero de 2013

Capítulo 2

Los 2 primeros dias de clase transcurrieron sin ningún tipo de problema. En clase atendía casi siempre, menos cuando hablaba con Alice. Los profesores parecían agradables y los muy pocos compañeros con los que había hablado, me resultaban bastante simpáticos, al menos por el momento.
Ya era viernes, y tenía una de las muy pocas clases que todavía no había tenido: Biología.
Pude observar como en el laboratorio entraba gente que no conocía de nada, y Alice no estaba ya que había tenido que marcharse en la clase anterior. Fue entonces cuando alguien me dio un toque en el hombro.
- Hola.
Miré hacia atrás y vi a una chica verdaderamente guapa. Era alta, rubia, pelo ondulado, ojos azvles... y vestía de una forma un tanto pija o... presumida.
- Hola - Respondí.
- Cómo te llamas?
- Drew - Respondí un poco asombrado por su atrevimiento.
- Yo soy Ashley, aunque supongo que eso ya lo sabías.
- Pues la verdad es que no.
Estaba alucinando, ¿Quién era esa chica? ¿Cómo podía tener tanto ego? En realidad me daba igual, no me interesaba en absoluto.
- Cómo que no? Según las encuestas de Diciembre y de los últimos 2 años, soy la chica más popular de este instituto - Parecía molesta.
Pero, ¿cómo iba a saber yo eso en dos días?
- Pues... Lo siento? - No sabía qué decir, lo que sí sabía era que si me estaba contando la verdad y era la más popular del instituto, no me convenía llevarme mal con ella, aunque tampoco me interesaba ser su amigo.
- No pasa nada, por ser tú te lo perdono.
- Vale...
¿Porque era yo? ¿Qué quería decir con eso? No le pregunté nada, sinceramente, a los pocos minutos ya no me interesaba.
Ashley se sentó conmigo toda la clase. No paraba de hablar, de alabarse a sí misma, a lo que yo no hacía mucho caso, ya que me parecía todo un poco absurdo.
Cuando sonó el timbre salí rápido de clase con la esperanza de que Ashley no me siguiera. Entré en clase y me senté, no tenía ganas de salir esta media hora de descanso. Me puse los cascos y escuché la canción Siempre hablando de más, de Swan Fyahbwoy. Entonces vi cómo dos personas entraban en clase.
- Hola - Dijo la chica - Te vimos antes hablando con Ashley... la conoces?
-No, me habló ella, yo no sabía ni que existía.
-En serio? - Rió la chica - Ya nos caes bien, te llamas Drew no? Estás sentado con Alice, nosotros estamos dos mesas más atrás.
- Ah sí ya me acuerdo, vosotros como os llamabais? Lo siento demasiados nombres en dos días - Me reí
- Yo soy Lusy, y este es Seth. - Contestó ella sonriendo.
- Y sois... novios?
- Sí, llevamos casi un año saliendo - Contestó él.
Parecían simpáticos. Lusy era una chica no muy alta, de piel morena, aunque no demasiado, pelo negro, delgada, pero sin pasarse, ojos marrones claros, y una cara risueña, parecía muy agradable. Seth era un chico alto, como yo aproximadamente, de piel aunque clara, estaba más moreno que Alice, ojos verdes oscuros, y pelo corto a modo de cresta, aunque pequeña.
- Vienes y te enseñamos un poco esto? -Dijo Lusy.
- Me lo iba a enseñar Alice, pero vale.
- Tranquilo, es mi mejor amiga, no le parecerá mal.
Entonces me enseñaron el instituto, y me preguntaba como no había vísto hablar a Alice con Lusy, hasta que me di cuenta de que había estado solamente conmigo estos dos días.
De repente sonó mi móvil, era Alice.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Capítulo 1

Era mi primer día de clase en Manhattan, no estaba nervioso pero sí impaciente. Eran las 7:45, aun tenia tres cuartos de hora para prepararme. Abri mi considerablemente grande armario y cogi un pantalón negro con un poquito de potra, una camiseta blanca, una caradora negra fina y unos nike blancos y negros. Despues me dirigi hacia el baño para peinarme. Mi pelo, aunque de un color castaño oscuro, era considerablemente parecido al de Liam Payne de One Direction, grupo que me gustaba, y no iba a decir lo contrario solamente por ser un chico, cuando éste lo tenia aun bastante largo, aunque no aplastado. Lo peiné con la ayuda del secador y me puse un gorro de lana negro.
Salí por la puerta y salió mi madre detrás de mi corriendo y gritando.
- Drew! Ven aquí!
Fui sin protestar, mi madre me daba miedo cuando gritaba, aunque ahora no parecia enfadada.
Nos dirigimos hacia el garage, se abrio y estaba nuestro coche, un Ford Focus negro, y al lado un flamante Audi A1 blanco, que no sabía qué hacía ahí. Mi madre me dió unas llaves y pude ver en ellas el logo de Audi.
Empecé a saltar y abracé a mi madre. Apenas tenia 6 meses de carnet y me habían dicho que hasta los 18 años no me iban a comprar uno. Fue entonces cuando miré a mi madre extrañado.
- Es un regalo por la mudanza tan repentina y por ayudarnos con ella, ademas sin protestar aún sabiendo que dejas mucho en España.
Me abracé a mi madre, entré a casa a por mis CD's de One Direction, Nach Scracht, Swan Fyahbwoy, Eminem, 50cent... y me monté en mi nuevo coche. Me dirigí hacia mi nuevo instituto mientras probaba la potente minicadena de mi Audi.
Cuando entré por el aparcamiento, estaba escuchando More Than This, una de mis canciones favoritas.
Aparqué y noté como decenas de ojos se quedaron mirándome, no sabía el por qué, hasta que me di cuenta, era "el nuevo".
Me puse los cascos de mi iPod y sonó a todo volumen Kiss You, así intentaría olvidarme de esos ojos que se clavaban en mí, preguntándose qué hacía allí un chico nuevo dos semanas despues de haber empezado las clases.
Cerré los ojos, suspiré y seguí caminando hasta encontrar mi clase. 2° de Bachillerato C.
Cuando sonó el timbre, tuve la enorme suerte de que entrara nuestra tutora, ya que ya la conocía de hacía un par de días.
Mandó callar a todo el mundo y me mandó ir hacia ella, aunque ya estaba sentado.
- Este es Drew, viene de España y es nuevo. Me apetecería que se integrara rápido, asique si hay alguien que quiera ayudarle a conocer esto mejor.
Entonces vi como una chica levantaba la mano.
- Yo le enseño todo esto, no hay problema. - Dijo mientras esbozaba una sonrisa.
- Gracias Alice. - Dijo la tutora sonriendo. -Bien, siéntate donde quieras Drew.
Entonces me disponía a sentarme en mi lugar de antes cuando la chica que había accedido a enseñarme el instituto, me dijo que me sentara a su lado, que le diría a su compañero de mesa que se cambiara.
Me disponía a decirle que no, que daba igual, hasta que me aparté el pelo de mi ojo derecho y pude ver con claridad a Alice. Era una chica de piel clara, melena considerable, de un color entre el rubio y el moreno y, lo que más me llamó la atención, los ojos más azules y bonitos que jamás había visto. Entonces asentí y me senté a su lado.

Inicio.

En este blog voy a contar una historia que llevo escribiendo y cambiando un par de años, la dejé aparcada bastante tiempo pero ahora tengo ganas de subirla y de que me digan diferentes opiniones. Espero que os guste.