Ese fin de semana transcurrió de una forma un tanto aburrida: Cajas de Seattle a Manhattan una y otra vez. Eran cosas como libros, películas, videoconsolas y la televisión de mi habitación. Este esfuerzo me recordó que tenía que buscar un gimnasio por Manhattan, al igual que había tenido en España. Aunque mi madre, Gina, nunca había estado de acuerdo con que yo fuera al gimnasio, algo raro teniendo en cuenta de que era inglesa y en Inglaterra estaba muy bien visto.
Los siguientes días de clase fueron bastante relajadas, me pasaba las clases hablando con Alice, Seth y Lusy, los cuales ahora se sentaban detrás de Alice y de mí. En cuanto a los recreos, ahora hablaba mucho con Seth, gracias a que le había comentado que quería ir a un gimnasio y el iba a uno bastante bueno, y las chicas iban hablando de Ashley y los comentarios sobre su posible rotura con el capitán del equipo de fútbol, algo que a Seth y a mí nos daba exactamente igual.
Biología era la única clase en la que yo no estaba sentado con Alice, ya que estaba haciendo un trabajo con Lusy, y Seth con Mikel, un compañero de clase. Ashley dejó tirada a su compañera de proyecto e insistió en ayudarme a mí, a lo que yo me opuse, ya que me parecía una falta de respeto hacia su anterior compañera, pero la profesora decidió que tenía razón, y que era un gran gesto de compañerismo ya que era el ''nuevo''. El miércoles, en esta misma clase, me enteré de que Ashley estaba detrás de mí por ese mismo motivo, y en lugar de alejarse por ello, se acercaba para intentar demostrar que podía tener lo que quisiera, pero yo tenía claro que conmigo la situación sería diferente.
El jueves, cuando salíamos del instituto, me encontré con Jimmy, el novio, o ex novio de Ashley, un chico alto, bastante fuerte y rubio, el tipo de chico que me daba la impresión que Ashley buscaba solamente para tener ahí, de trofeo. Se me acercó y empezó a hablarme, no de muy buen humor.
- Qué haces yendo detrás de Ashley? Nadie te ha dicho que está conmigo?
- Qué yo voy detrás de Ashley? - Me eché a reír, era ridículo.
- Te he visto hablando con ella más de una vez, no hagas como si no pasara nada - Estaba un poco alterado, lo que aún me causaba más gracia.
- Pero no está prohibido hablar con nadie, o sí? Si es así pues olle, no lo sabía, pero vamos, que Ashley no me interesa en absoluto, asique no tienes nada de que preocuparte – Yo contestaba en un tono muy relajado, ya que a mí cuando estaba irritado, me molestaba más que me hablaran de una forma relajada, que chillando, y no le iba a dar el gusto de ponerme a su altura.
- Ah bueno, pues mejor así - Dijo él, más tranquilo - Mejor que te busques a otra, esa ya está cogida - Se rió con sus amigos, ahora además del típico chico musculitos sin cerebro, me parecía un prepotente.
- Vale, vale, adiós.
Me quedé en la puerta del instituto hasta que se fuera, no quería que pensara que tenía miedo, ya que no era así. En mi antigua ciudad, hacía un par de años en mi etapa de rapper, me había enfrentado a gente más grande que él, y no había ''perdido'' en demasiadas ocasiones, ya que iba al gimnansio y a kick boxing desde los 7 años.
Después de esta graciosa situación, Alice, Seth, Lusy y yo nos montamos en el coche, y fuimos comentando la situación que acabábamos de vivir. Además de que no iba detrás de Ashley, me caía mal, por lo que aún nos parecía mucho más absurdo lo que acababa de hacer Jimmy. El cual llegamos a la conclusión que debería de tener cuidado porque quien iba detrás de otras personas era ella y no los chicos detrás de Ashley. Finalmente llegamos a la conclusión de que lo que acababa de pasar habñia sido ridículo, y decidimos dejar de hablar de ello.
Por la tarde fui con Seth a inscribirme en mi nuevo gimnasio y estuvimos hablando un poco de todo, sobre todo de Alice, sin llegar a ninguna conclusión clara. Yo no sabía si Alice me gustaba. y según me había dicho Seth que le había contado Lusy, Alice estaba igual que yo. Esto me daba algunas esperanzas, aunque no me servían de mucho hasta que no supiera lo que yo mismo quería.
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